jueves, 17 de noviembre de 2016

Retrocesos en el inicio escolar

El periodo de adaptación a la escuela de los más pequeños puede ser muy variable dependiendo del niño. En el caso de algunos suelen aparecer retrocesos en algunas funciones, como por ejemplo el control de esfínteres, no quieren dormir solos, lloran cuando los dejamos en la escuela, etc.

Ante situaciones de este tipo los padres y las madres deben vivirlo de una manera natural y sin reñir a los menores. Asimismo, es importante no transmitir a los pequeños el nerviosismo. 


Aquí os dejo un artículo de otro blog que nos habla más en profundidad sobre estos retrocesos.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Las emociones

Entender nuestras emociones, en algunas ocasiones, es algo que nos suele costar, por lo que podemos imaginar lo complicado que es para los más pequeños de la casa. Aprender de estas supone saber qué es sentir. Por ello, es importante enseñar a los niños y las niñas como comunicarse emocionalmente.

Un lugar muy interesante para poder aprovechar y trabajar los sentimientos es el hogar. Es aquí donde se dan innumerables circunstancias que pueden dar lugar a comentar que es lo que me pasa cuando me enfado, cómo gestionar la tristeza, etc.

En muchas ocasiones no sabemos cómo abordar este tema o cómo explicar a nuestros hijos qué es aquello que sienten. Así pues, os dejamos un video sobre el cuento "El monstruo de colores". En este encontramos la historia de un monstruo que se ha hecho un lío con sus emociones y cómo relacionando sus sentimientos con colores consigue aclararse.





lunes, 14 de noviembre de 2016

Orientaciones para la estimulación del lenguaje.

Sabemos lo importante que es el lenguaje para el ser humano y lo que preocupa  a los padres y madres la correcta aparición de este. Por ello a continuación os dejamos una serie de pautas para realizar en casa y conseguir así la estimulación correcta del lenguaje. Seguramente algunas de ellas ya las estaréis realizando:


 - Eliminar el uso del chupete, el biberón y conductas de succión (chuparse el dedo…) antes de los dos años.

 - Hablar despacio y de forma clara.

 - Ignorar tartamudeos a esta edad, pues son normales y generalmente desaparecen solos.

 - Dialogar con vuestros hijos tan a menudo como sea posible.

 - No imitar la forma en la que hablan y no reforzarlo mediante la risa.

 - Darles tiempo para que respondan a las preguntas.

 - Cuando corrijáis una producción errónea realizarlo dentro de una frase, para que les sea más sencillo entenderlo.

 - Hablar o poner la televisión muy alta. Aprenderá a hablar gritando y eso puede crear problemas en las cuerdas vocales.

 - Intentar que vuestro hijo sea consciente de que lo escucháis y lo comprendéis.

 - Siempre que el menor inicie una conversación debéis intentar mantenerla el mayor tiempo posible.

 - Si le cuesta utilizar correctamente algunas de las partes de la oración o las construye de forma errónea, ofrecerle el modelo correcto.

 - Valora sus manifestaciones y posibilidades.

 - Refuerza sus avances.

 - Aprovecha las ocasiones en las que el niño o la niña disfruta contigo para hablar con él, jugando, leyendo cuentos, dibujando, etc.

 - Busca actividades atractivas para él o ella que resulten atractivas para poder estimular el lenguaje espontáneo.

 - Pregúntale que ha hecho en el colegio, que cosas ve, cual es el juego con el que está jugando, etc. de manera que compartáis cosas con él o ella.

 - Utiliza preguntas abiertas, animándolo a que conteste ampliando su respuesta.

 - A la hora de leer un cuento tratamos de hacer dramatizaciones y expresiones corporales. Incluso podemos utilizar títeres.

 - Contar cosas de forma ordenada: que ha pasado antes y  después.

 - Explicarle dónde están las cosas para trabajar hábitos de orden.

 - Jugar a adivinar objetos nombrando algunas de sus características.

 - Mirar con él o ella cuentos o revistas y que diga el nombre de los objetos que aparecen en las imágenes.

 - Enseñarle canciones, adivinanzas, refranes…

 - Fomentar el juego imaginativo.

 - Jugar a hacer movimientos con los labios, como por ejemplo: dar besos, hacer pedorretas, etc.; con la lengua, sacarla fuera, intentar tocarse la    nariz o la barbilla con ella…

 - Utilizar molinillos de viento para soplar, hacer pompas de jabón, inflar globos, etc.


No olvidéis siempre reforzar positivamente los intentos comunicativos de vuestro hijo o hija, puesto que lo más importante no es la perfección del habla, sino la intención comunicativa que tenga.