Sabemos lo importante que es el lenguaje para el ser humano y lo que preocupa a los padres y madres la correcta aparición de este. Por ello a continuación os dejamos una serie de pautas para realizar en casa y conseguir así la estimulación correcta del lenguaje. Seguramente algunas de ellas ya las estaréis realizando:
- Eliminar el uso del chupete, el biberón y conductas de succión (chuparse el dedo…) antes de los dos años.
- Hablar despacio y de forma clara.
- Ignorar tartamudeos a esta edad, pues son normales y generalmente desaparecen solos.
- Dialogar con vuestros hijos tan a menudo como sea posible.
- No imitar la forma en la que hablan y no reforzarlo mediante la risa.
- Darles tiempo para que respondan a las preguntas.
- Cuando corrijáis una producción errónea realizarlo dentro de una frase, para que les sea más sencillo entenderlo.
- Hablar o poner la televisión muy alta. Aprenderá a hablar gritando y eso puede crear problemas en las cuerdas vocales.
- Intentar que vuestro hijo sea consciente de que lo escucháis y lo comprendéis.
- Siempre que el menor inicie una conversación debéis intentar mantenerla el mayor tiempo posible.
- Si le cuesta utilizar correctamente algunas de las partes de la oración o las construye de forma errónea, ofrecerle el modelo correcto.
- Valora sus manifestaciones y posibilidades.
- Refuerza sus avances.
- Aprovecha las ocasiones en las que el niño o la niña disfruta contigo para hablar con él, jugando, leyendo cuentos, dibujando, etc.
- Busca actividades atractivas para él o ella que resulten atractivas para poder estimular el lenguaje espontáneo.
- Pregúntale que ha hecho en el colegio, que cosas ve, cual es el juego con el que está jugando, etc. de manera que compartáis cosas con él o ella.
- Utiliza preguntas abiertas, animándolo a que conteste ampliando su respuesta.
- A la hora de leer un cuento tratamos de hacer dramatizaciones y expresiones corporales. Incluso podemos utilizar títeres.
- Contar cosas de forma ordenada: que ha pasado antes y después.
- Explicarle dónde están las cosas para trabajar hábitos de orden.
- Jugar a adivinar objetos nombrando algunas de sus características.
- Mirar con él o ella cuentos o revistas y que diga el nombre de los objetos que aparecen en las imágenes.
- Enseñarle canciones, adivinanzas, refranes…
- Fomentar el juego imaginativo.
- Jugar a hacer movimientos con los labios, como por ejemplo: dar besos, hacer pedorretas, etc.; con la lengua, sacarla fuera, intentar tocarse la nariz o la barbilla con ella…
- Utilizar molinillos de viento para soplar, hacer pompas de jabón, inflar globos, etc.
No olvidéis siempre reforzar positivamente los intentos comunicativos de vuestro hijo o hija, puesto que lo más importante no es la perfección del habla, sino la intención comunicativa que tenga.

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